¿Existe discriminación a la hora de acceder a un alquiler?

¿Existe discriminación a la hora de acceder a un alquiler?

Los experimentos sociales están a la orden del día y son muy diversos. Generalmente, se realizan de índole social y permiten descubrir algunos datos curiosos a la par que vergonzosos en algunos casos. Hoy, hablamos del racismo en las inmobiliarias y nos acogemos al experimento que realizó la federación SOS Racismo en varias ocasiones con resultados muy parecidos.

¿En qué consistió la prueba?

La última prueba que se realizó, fue en 2016 pero la situación parece no haber cambiado. En esta ocasión, se hicieron hasta 462 llamadas a 250 inmobiliarias pertenecientes a 7 comunidades autónomas. Asimismo, se realizaron pruebas en 20 inmobiliarias de Madrid, Vitoria, Donostia y Barcelona. Los resultados fueron alarmantes: de las personas a las que no les ofrecieron piso, hasta un 70% eran extranjeras, siendo las personas subsaharianas quienes menos posibilidades recibieron.

Según el abogado y secretario general de Sos Racismo, Mikel Mazkiaran: “Si una persona va a una inmobiliaria y le dicen que no hay nada para alquilar, solo queda la opción de creerlo. La única manera de comprobar si ahí existe o no racismo es por contraste, exponiendo a varias personas a la misma situación”.

Sin embargo, todo esto ocurre desde hace mucho tiempo e incluso, algunos portales inmobiliarios han incluido en la descripción “solo para españoles” o bien, que no están disponibles para extranjeros.

Una denuncia por discriminación complicada

Según Mazkiaran, actuar en caso de discriminación racista a la hora de acceder a la vivienda es difícil judicialmente hablando. Según el artículo 512 del Código Penal: “se castiga con hasta cuatro años de inhabilitación a los profesionales que denieguen un servicio o prestación a una persona por su etnia, sexo, religión, ideología u orientación sexual”. A pesar de ello, no se aplica al alquiler entre particulares, puesto que se considera una actividad profesional.

Por otra parte, Mazkiaran ha declarado lo siguiente: «El Código Penal sí es aplicable, por ejemplo, si se trata de una persona a la que no le dejan entrar a una discoteca por su raza, ya que se le está negando una prestación profesional”. En los alquileres no funciona así. En las inmobiliarias, existe una relación entre 3 personas (arrendador, posible arrendatario y agente inmobiliario) y este último puede acogerse a que ha recibido orden verbal del propietario o propietaria del piso para no alquilarlo a extranjeros. Debido a que no pasa del terreno verbal, no se puede demostrar legalmente.

Si se desea actuar en caso de discriminación, se recomienda poner una reclamación en la inmobiliaria aportando valor documental. De este modo, se refleja que la persona afectada estuvo en la agencia. Sin embargo, lo mejor es que este tipo de situaciones no ocurriesen puesto que no hay que olvidar que la raza no es un distintivo a la hora de acceder a más o menos posibilidades puesto que todos somos iguales.

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